Deepfakes e inteligencia artificial: una amenaza real para el derecho
Las nuevas tecnologías ya pueden manipular pruebas con una facilidad inquietante. ¿Estamos preparados para distinguir lo que es real de lo que no?
Hace solo unos años, la capacidad de engañar o manipular mediante la tecnología requería conocimientos técnicos avanzados, una infraestructura considerable y una inversión económica importante. Hoy, gracias a la expansión de la inteligencia artificial generativa, esa barrera prácticamente ha desaparecido. Cualquier persona, sin mucha formación informática ni grandes recursos económicos, puede crear imágenes, vídeos o audios falsos que suplanten la identidad de otros con una precisión inquietante.
No hacen falta muchos recursos económicos ni conocimientos técnicos para utilizar la IA generativa actual.
Este es un fenómeno ya arraigado en las redes sociales, hoy una de las principales fuentes de comunicación e información. En estos entornos se puede engañar o suplantar identidades con imágenes, vídeos o audios generados por IA con una facilidad sorprendente.
Este fenómeno, conocido popularmente como deepfake, plantea retos especialmente complejos para el ámbito jurídico y judicial. ¿Cómo pueden abogados y jueces discernir qué es real y qué no lo es? Esta tarea, ya difícil hoy, lo será todavía más en un futuro muy próximo.
Con la IA, ¿cómo podemos saber qué es real y qué no? ¿Cómo afectará a la validación y presentación de las pruebas?
Todavía hoy, muchos expedientes judiciales aceptan como prueba capturas de pantalla de WhatsApp o correos electrónicos impresos. Con la irrupción de la inteligencia artificial generativa, estos formatos de prueba son fácilmente manipulables y, por tanto, cada vez menos fiables. Las herramientas para generar pruebas falsas están al alcance de cualquiera y a menudo son gratuitas.
Esto lleva inevitablemente a una pregunta crítica: ¿están preparados los abogados y los jueces para afrontar este cambio radical? La realidad nos indica que esta no es una cuestión del futuro, sino del presente más inmediato.
Para afrontar adecuadamente este nuevo escenario tecnológico y jurídico, es esencial formarse y entender cómo detectar, gestionar y rebatir estas nuevas formas de engaño. Por este motivo, os invitamos a participar en el curso específico sobre inteligencia artificial, deepfakes y derecho que impartiremos el próximo 10 de junio, de la mano del especialista Genís Margarit, que ya nos ha acompañado en formaciones sobre ciberseguridad y protección de datos.
Una oportunidad indispensable para actualizaros y prepararos adecuadamente ante los retos tecnológicos que ya están aquí.
Enric Mestre i Ribera
Responsable de Biblioteca, tecnología y Comunicación